Nuestro modelo educativo

Introducción

En este documento se encuentran las bases del modelo educativo kentenijiano del Colegio Católico José Engling, las fuentes que nos inspiran, los principales elementos de un pensamiento pedagógico y su espiritualidad, fuente permanente de reflexión de nuestras prácticas y de la responsabilidad de hacer vida para educar al hombre nuevo para el mundo del mañana.

Los elementos aquí presentados invitan a seguir mirando el futuro bajo el prisma de la teoría y la praxis basada en la pedagogía del Padre José Kentenich y con la guía de la Gran Educadora la Virgen María, Tres Veces Admirable de Schoenstatt.

El cumplimiento y logro de esta propuesta implica el compromiso de todos los que hacemos la comunidad del Colegio Católico José Engling.

¡Qué Dios y la Mater bendigan nuestra tarea!

Modelo Pedagógico Kentenijiano (MPK)

El Padre José Kentenich, fundador del Movimiento de Schoenstatt, desarrolla un camino pedagógico con la intención de regalar a la Iglesia un Movimiento de “educación y educadores”. Desde sus inicios en 1912, invitaba a un grupo de jóvenes, sus alumnos, a tomar en serio su autoeducación: “bajo la protección de María queremos aprender a educarnos a nosotros mismos para llegar a ser personalidades firmes, libres y apostólicas”.

Con el crecimiento del Movimiento, el padre Kentenich, determina los tres fines principales de Schoenstatt, que son la base de nuestro modelo pedagógico.

En relación a los fines:

  1. Formación del hombre nuevo en la nueva comunidad, una comunidad inspirada por la fuerza del amor.
  2. Bi-unidad indisoluble: una visión del hombre como imagen de Dios, vinculado a los otros y con un pensamiento que una lo racional con lo divino, es decir unir fe y vida.
  3. Conciencia de misión que cada uno debe tener, como miembro de la iglesia e instrumento de Dios, participar en la iglesia y el mundo que le rodea.

Estos tres fines son la columna vertebral que orientan a todos los colegios de la red de colegios kentenijianos a nivel internacional:

tres fines son la columna vertebral que orientan a todos los colegios

Para el P. Kentenich el hombre crece en un mundo de vínculos y redes que le permiten despegar todas sus capacidades y libertades. Se trata del vínculo a Dios, las personas, las ideas y el medio ambiente.

Hombre Nuevo

El “Hombre Nuevo” según el P. Kentenich posee 7 dimensiones principales:

Dimensiones PrincipalesLa Nueva Comunidad

La “Nueva Comunidad” según el P. Kentenich se va gestando en 5 dimensiones principales:  

5 Dimensiones Principales

En coherencia con los fines de Schoenstatt, su aplicación en el contexto escolar se centrará en tres áreas (acentuaciones), teniendo cada una de ellas elementos propios de nuestro carisma e intención pedagógica:

Desarrollo de la persona y su vida interior

Dimensión Cognitiva

Comprendemos el conocer como un proceso orgánico que dialoga con la realidad y es capaz de descubrir el “ser” de las cosas (objetos de aprendizaje) y así ir motivándose por aprender, porque le permite maravillarse por la creación.

Se valora un estilo que favorece un aprendizaje activo, integrador y lleno de sentido; en el cual se despliegan y se consideran tanto los distintos tipos de estilos de aprendizaje en el contexto de etapa de desarrollo en que se encuentra.

Dimensión socio afectiva

El estudiante ha de experimentarse conocido, amado y respetado por su entorno; siendo este el contexto socioemocional en donde se podrá desarrollar un sano crecimiento del “or

ganismo de vinculaciones” en sus múltiples dimensiones para la progresiva construcción de su identidad (ideal personal).

Dimensión religiosa

Se trata del desarrollo de un sentido de transcendencia, de vínculo hacia lo sobrenatural y encuentro personal con Dios en una espiritualidad mariana de alianza, en un contexto comunitario, eclesial y sacramental.

Desarrollo de la persona en comunidad

Aula

es una comunidad de vida, de vínculos fuertes y de aprendizaje en una sana convivencia donde todos se valoran y se complementan, asegurando el desarrollo de las individualidades.

Colegio es un espacio educativo que orienta el desarrollo integral de la persona bajo los principios kentenijianos.
Familia es el primer y principal ambiente de vivencias formadoras de la persona y su vida interior, las cuales ayudarán a la vida académica y formativa de los estudiantes.

Desarrollo de la persona en el mundo

desarrollo-personal

La figura del educador en nuestro modelo

Conforme al pensamiento kentenijiano, la figura del educador es fundamental; en cuanto es facilitador en el proceso de aprendizaje, pero al mismo tiempo como modelo de aquellos valores y visión presentes en nuestra forma de mirar la realidad.

En nuestro modelo el educador ha de poseer las siguientes características, que desarrolla en su quehacer educativo conforme a la originalidad y necesidades propias del estudiante, constituyéndose de este modo como una figura de autoridad significativa:

Educador mariano

Un educador que busca el desarrollo de una actitud pedagógica marcada por una forma de relacionarse marcado por los valores de sencillez, dignidad y firmeza, que al mismo tiempo transmite amor, paz y alegría.

Educador afectivo y cercano

Un educador que construye un vínculo personal y afectivo con los estudiantes en el contexto escolar; capaz de conocer, aceptar y conducir a quienes le han sido encomendados.

Educador vinculado con la realidad

Un educador que se mantiene en dialogo permanente con el entorno y es capaz de reconocer los desafíos educativos que demandan para los estudiantes y para el mismo.

Educador profesionalmente competente

Un educador que reconoce los conocimientos, habilidades y valores que son necesarios para realizar su tarea pedagógica con excelencia, esforzándose por su desarrollo profesional.

Aplicamos un modelo de coeducación diferenciada, la misma que promueve mantener una vida en comunidad mixta, en la que varones y mujeres interactúan, se enriquecen y apoyan mutuamente, generando una socialización sana. Al separar por sexo y reconocer las diferencias, se fortalece la identidad de cada uno.

Estrellas Pedagógicas Kentenijianas

Para lograr lo planteado nos apoyamos en las cinco Estrellas Pedagógicas Kentenijianas:

La pedagogía de los ideales

Define la meta que anhelamos alcanzar, es una educación de actitudes, sitúa el alma bajo la luz de un ideal, creando una actitud en la cual prevalecen las prácticas y los actos. El objetivo es involucrar a nuestros estudiantes en la intervención responsable con su comunidad, aportando lo mejor de sí mismos y realizando a plenitud el proyecto de su propia vocación humana y cristiana

 

La pedagogía de vínculos

Propicia las relaciones de los estudiantes entre sí, con sus educadores, con su entorno y con el Dios de la vida, estableciendo vínculos sanos y profundos que serán la base para un desarrollo armónico. El objetivo es que los estudiantes se vinculen a lugares, ideas, obras, tareas, personas, al Ecuador y en el plano sobrenatural con Dios y la Virgen María

La pedagogía de movimiento

Parte de la pedagogía de ideales, la cual destaca una meta dada. Sin embargo, tomando en cuenta situaciones especiales, nos puede llevar a ser flexibles, a adaptarnos a nuevas situaciones, a mantener un espíritu creativo y sobretodo, una sensibilidad psicológica para captar las necesidades personales y comunitarias. El objetivo es que nuestros estudiantes sean capaces de respetar a los demás y que puedan adaptarse a las circunstancias que les toque vivir, manteniendo siempre su ideal como meta final y reconociéndose hijos de Dios

La pedagogía de confianza

Basada en el respeto al ser único y original de cada educando y a sus procesos de crecimiento, desarrolla en plenitud todos los ámbitos de su personalidad (intelectual, afectivo, físico, social, artístico y espiritual). Se trata de ver lo positivo, lo valioso y lo bueno del otro en lugar de quedarnos en lo negativo, partimos siempre de la confianza. El objetivo es que los estudiantes confíen en sí mismos, y en los demás valorando sus capacidades

La pedagogía de la libertad

Parte de la dignidad de cada ser humano y desarrolla en él su capacidad para decidirse por el amor, el bien mayor, la verdad, la belleza y su compromiso para llevar a cabo lo decidido. El objetivo es que los estudiantes tengan la capacidad de discernir lo que se les presenta, tomar las decisiones correctas y asumir con responsabilidad las consecuencias de sus actos

En el ambiente educativo se distingue un espíritu de comunidad, alegría, respeto, acogida y diálogo. Se fomenta creatividad, libertad y responsabilidad por el trabajo bien hecho. Las actitudes que brotan de estos vínculos despertarán en los estudiantes el anhelo por la conquista de los más altos valores y marcarán la misión y su proyecto personal.