En nuestro Colegio queremos formar un alumno con visión cristiana, complementada con los principios de la filosofía del Padre José Kentenich y el perfil de la comunidad del Bachillerato Internacional.  Tenemos como ejemplo de vida a José Engling y a Santa Marianita de Jesús. Nuestro objetivo a lograr con cada estudiante es que sea un líder:

Íntegro:

sólido tanto en lo académico como en lo formativo; coherente en su actuar y defensor de sus valores y principios.

Único e irrepetible:

con conocimiento de su propia historia, entorno e interioridad, como un don y regalo de Dios, consciente de sus fortalezas y debilidades; auténtico en su actuar y arraigado en los ideales de Cristo, capaz de aportar desde su originalidad en la construcción de un mundo mejor.

Orgánico:

implica la integración de distintos aspectos como los espirituales, biológicos, intelectuales y sociales; interrelacionados entre ellos y en constante evolución.

Libre:

con discernimiento frente a las múltiples opciones que se le presente en la vida; buscando siempre el querer de Dios, asumiendo la responsabilidad de sus actos y decisiones.

Vinculado:

apto para establecer relaciones sanas con personas en el plano natural y sobrenatural (con Dios, la Virgen María y los Santos), lugares, tareas e ideas.

Responsable:

con sí mismo, el prójimo, la sociedad, la naturaleza y Dios; comprometiéndose con la obra redentora de Cristo.

Equilibrado:

encontrando un balance entre lo académico, formativo, emocional, artístico, cultural, deportivo, cívico y social.

Reflexivo:

con interioridad de vida, conocimiento, aceptación de sí mismo y autoeducación.

Indagador:

con curiosidad, creatividad e interés por el conocimiento y el mundo que nos rodea.

Informado:

de su entorno y el mundo, discrimina y evalúa la información para crear conocimientos.

Pensador:

cultiva el pensamiento crítico y la metacognición (aprender a razonar sobre su propio razonamiento) para la resolución de problemas de su entorno, enmarcados dentro de la moral católica.

Comunicador:

desarrolla la expresión oral, escrita y otras formas de comunicación, para desenvolverse como líder en la comunidad.

Mente abierta:

fomenta el conocimiento y valoración de su identidad, respetando otras maneras de ser, pensar y actuar.

Audaz:  

promueve iniciativas y retos que generen ideas innovadoras y de emprendimiento.