Schoenstatt

Entre estas fechas se dieron sucesos que marcaron el rumbo y que tomaron la espiritualidad y el carisma del movimiento. José Kentenich vió estos cuatro hechos como sellos distintivos de cuatro rasgos de heróica vitalidad cristiana: 1914- basarse heroicamente en la luz divina (fe), 1942- basarse heroicamente en la confianza divina (esperanza), 1949- basarse heroicamente en la fuerza divina (amor), 1965- basarse heroicamente en la victoriosidad divina (la victoria es de Dios).

Hitos de la historia de Schoenstatt:

La historia de Schoenstatt está jalonada por momentos cumbres que señalan una especial intervención de Dios, tanto en su nacimiento como en su desarrollo. A esta intervención de Dios –o “irrupción de lo divino en lo humano”– corresponde una respuesta y compromiso de parte del hombre, en nuestro caso, del fundador y de la Familia de Schoenstatt. El Padre Kentenich señaló cuatro hitos fundamentales de la historia de Schoenstatt que se relacionan con determinadas fechas, y que llevan un título:

Primer hito:Estar en la luz divina. 18 de octubre de 1914: marca el comienzo de la historia de Schoenstatt, cuando el Padre Kentenich y los primeros jóvenes sellan la Alianza de Amor con María y la capillita se transforma en Santuario.

Segundo hito:Estar en la confianza divina. 20 de enero de 1942: en este día, el Padre Kentenich renuncia voluntariamente y por amor a los suyos, a las posibilidades de liberación que se le ofrecía para no ser llevado al campo de concentración nazi de Dachau. Cree que la voluntad de Dios es que él ofrezca su libertad exterior para conquistar la libertad interior de los hijos de Schoenstatt. Este paso condujo a sus seguidores a una mayor entrega en la Alianza de Amor con la Santísima Virgen y a una vinculación más profunda al Padre Kentenich como Padre espiritual de la Familia de Schoenstatt.

Tercer hito: Estar en la fuerza divina. 31 de mayo de 1949: el Padre Kentenich deposita sobre el altar del Santuario de Bellavista en Chile, la primera parte de una larga carta que enviaría al obispo de Tréveris, diócesis en la que se encuentra Schoenstatt, Alemania, como respuesta al informe de la visitación realizada en Schoenstatt y con la intención de poner a total disposición de la Iglesia la misión de su obra.

Cuarto hito: Estar en la victoriosidad divina. Este hito está asociado a tres fechas de 1965, después de que el Padre Kentenich fuera separado de su obra y exiliado en Milwaukee, Estados Unidos, durante 14 años; el 22 de octubre de 1965, el Papa Pablo VI confirma el decreto del Santo Oficio, por el cual el Padre Kentenich queda reivindicado como fundador de Schoenstatt. El 22 de diciembre, el Santo Padre lo recibe en una audiencia especial y el 24 de diciembre, el Padre Kentenich puede regresar a Schoenstatt, acontecimiento que se conoce con el nombre de “segundo milagro de la Nochebuena”.

Después de su regreso a Schoenstatt, el Padre Kentenich trabaja intensamente a pesar de su avanzada edad, para unir y vitalizar su obra por medio de incontables retiros, jornadas y consultas personales y comunitarias que lleva a cabo hasta su muerte repentina al terminar de celebrar la Santa Misa, el 15 de septiembre de 1968.

Hoy el Movimiento de Schoenstatt, extendido en los cinco continentes, emprende continuamente nuevos caminos para seguir regalando la riqueza espiritual que Dios suscitó en su carisma al servicio de la Iglesia y del mundo. Su fuente vital serán siempre los santuarios que surgen de la Alianza de Amor con la Madre, Reina y Victoriosa tres veces Admirable de Schoenstatt